Creado desde una experiencia real
Diseñamos lo que nos habría gustado tener cuando buscábamos a Lagherta.
Somos una familia que sabe lo que significa buscar a una mascota sin saber dónde está, quién la tiene ni en qué información confiar.
De un momento a otro, una integrante de nuestra familia había desaparecido y empezaba una búsqueda desesperada.
Publicamos su foto en cuanto grupo y página de mascotas encontramos. Recorrimos lugares, seguimos pistas y hablamos con desconocidos con la esperanza de que alguno supiera algo. Pero las publicaciones pronto quedaban enterradas bajo cientos de posteos y la información útil se mezclaba con rumores, mensajes imprecisos y falsas promesas.
También intentaron estafarnos. Personas que se aprovechaban de la angustia aseguraban tener noticias y pedían dinero sin aportar una prueba real. Cuando una familia está desesperada, aparece de todo; lo útil y, lamentablemente, lo miserable.
Hace poco dejamos el portón abierto por descuido y Ástor salió. Por suerte lo encontramos rápido y todo quedó en un susto. Pero durante esos minutos se nos heló la sangre: volvimos a sentir la misma incertidumbre y a imaginar que tendríamos que atravesar otra vez aquella pesadilla.
Ese episodio nos hizo una pregunta incómoda: si ya sabíamos lo desordenado, inseguro y frustrante que puede ser buscar a una mascota, ¿por qué no intentar construir una herramienta mejor?
Así nació PATA: no porque creyéramos tener todas las respuestas, sino porque conocíamos demasiado bien el problema.
PATA busca darle a cada perro y gato una identidad digital clara, permanente y administrada por su familia. Una forma directa de reunir la información que realmente importa y facilitar el contacto cuando cada minuto cuenta.
También fue pensada para reducir la exposición innecesaria y dejar trazabilidad frente a posibles abusos. No existe una solución mágica —ojalá—, pero sí podemos ofrecer un circuito más ordenado, seguro y humano que una publicación perdida en una red social.
Diseñamos lo que nos habría gustado tener cuando buscábamos a Lagherta.
Registrar y administrar la identidad digital de una mascota no tendrá costo.
Cada familia decide qué información compartir y conserva el manejo de sus datos.
La tecnología ayuda, pero son las personas comprometidas quienes hacen posible cada regreso.
Si esta herramienta ayuda a que una mascota vuelva antes, evita que una familia caiga en una estafa o simplemente permite actuar con un poco más de claridad en un momento difícil, entonces habrá cumplido su propósito.
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